Desde inicios del segundo semestre Carol (14 años) se queja que sus compañeras se burlan de su pelo, de su mochila, de sus anteojos y de cómo actúa en el curso. No puede explicar muy bien las razones del porqué es objeto de estas burlas solo puede expresar su sentimiento prioritario : no quiere ir más al Colegio.
Ella dice que cada vez que entra a la clase sus compañeras se ríen de su mochila, que es antigua, que es de niña pequeña, que pesa toneladas, que no tiene un monito de peluche colgando, en fin….que su mochila no es igual a la de las demás. Explica también que se burlan de sus lentes, le dicen cuatro ojos, le ponen sobrenombres de monitos de la tele, que la llaman y la imitan riéndose y burlándose insoportablemente de ella durante la clase y en los recreos.
Carol llega llorando todos los días a casa, también le cuenta a sus padres que no tiene amigas, que se siente excluida y muy sola, que todo el curso está unido en contra de ella en estas permanentes burlas y que ya no sabe cómo enfrentar esta situación. Señala que se burlan de su pelo, que tiene mucho pelo, que es muy negro, que solo sabe hacerse un moño atado y que mejor no se lo suelte porque apestaría.
Carol está triste, expresa su tristeza y tiene temor cuando su padre decide ir a conversar acerca del problema con el profesor.
Interrogantes
-¿Cuándo intervenir en los problemas de relación entre nuestro hijo/a y sus compañeros en el curso conversando con el profesor?
-¿Cómo apoyar la seguridad y confianza de los hijos cuando todo en su medio social los hace dudar de si mismos?
-¿Cómo ayudarlos o enseñarles para que sean fuertes y enfrenten a sus compañeros en situaciones de dificultad?
-¿Cómo enfrentar la negativa de los hijos para asistir a clases cuando tienen estos problemas de rechazo de los demás?
-¿Cómo enriquecer su autoestima al sentir el rechazo de los otros?
Tips de reflexión y análisis
- los adolescentes suelen ser crueles y potenciarse en grupo estallidos de ofensas y matonaje frente a sus pares sin reflexión alguna por lo que las conversaciones referentes al bulling escolar, a la violencia y a los juicios descalificativos hacia los otros resulta una necesidad imperiosa que la familia debe asumir y potenciar en diálogos abiertos y conversaciones explícitas y participativas resaltando valores como el respeto a la diversidad, la aceptación y el autocontrol.
- los jovenes pueden darse cuenta del dolor que se siente cuando se es excluido y empatizar con los más debiles asumiendo liderazgos justos y amorosos venciendo temores e inhibiciones y rescatando los valores personales y familiares potenciados en la formación desde el hogar sin trasgredirlos y rescatando la convivencia sana y armoniosa como prioridad en sus cursos, esto puede ser motivado por las conversaciones entre los jovenes, por los debates del Consejo de Curso y por la familia en particular.
- durante la adolescencia la autoestima generalmente se ve afectada y disminuida por los juicios de los pares por lo que resulta conveniente en forma permanente conversar con los hijos acerca del autoanlálisis de fortalezas y debilidades que pueden señalar el camino con claridad en relación a la percepción de si mismo, la autobservación y las proyecciones que se puedan realizar frente a los pares en ambientes escolares, sociales o deportivos asumiendo la propia personalidad y confiando en si mismos participando en forma activo-positiva en los grupos.
- valores como la solidaridad, la empatia, la amistad, la sensibilidad y el respeto resultan ser significativos para esta etapa en la que muchas veces el grupo influye en forma considerable en los jovenes y la familia puede ocupar un rol prioritario educando en ellos desde el amor y la sana convivencia promoviendo encuentros familiares, actividades variadas y participando en el mundo escolar y propio del hijo/a adolescente.
lunes 5 de enero de 2009
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