martes 10 de febrero de 2009

¿puedo quedarme hasta tarde con ustedes ?...pregunta insistentemente.....

Marcelo tiene 10 años, su madre está de cumpleaños, ella se encuentra sola ya que su marido anda de viaje en el extranjero, ha venido a visitarla su hermana y una amiga. Se ha organizado una pequeña y cálida celebración con pizza, torta, y otras pequeñas cositas para picar, hay vino y bebidas, los adultos fuman y conversan libremente de temáticas diferentes de la vida, recuerdos familiares, experiencias personales y situaciones cotidianas. Marcelo participa como un miembro más del grupo, da opiniones, escucha, cuenta y narra testimonios, expresandose con gran entusiasmo en forma natural.

Su hermano Javier de 15 años no está en casa, son las 21 horas....el vino es un tinto de reserva 2003... un buen vino ¿no?, hay un pisco sour casero que parece estar exquisito....los temas de la conversación se han ido tornando a esta altura en testimonios más personales, un momento de expresión, esparcimiento y relajación entre amigas, la segunda copa de vino o el tercer pisco sour comienzan a generar en los adultos una suerte de motivación a la camaradería y a la expresión de las propias vivencias personales y las emociones comienzan a expresarse con mayor libertad en este ambiente de empatía y complicidad de las mujeres reunidas para celebrar.

Se observa a Marcelo cansado, se acuesta en el sillón del living, está bostezando.... Ya son las 23 hora...su madre lo manda a acostarse....él se niega...previamente se le sancionó más de una vez por la cantidad de papas fritas, pizza y maní que estaba consumiendo, se observaba comiendo sin límites, ansiosamente, desmedido y sin ningún autocontrol...también se le observa con un poco de sobrepeso.

Tips de reflexión para padres

- ¿Cómo conciliar los momentos personales y familiares con los hijos?
- ¿Cuál es el límite que hemos decidido dar a la confidencialidad de nuestras vidas con ellos?
- ¿Cuál es el camino para facilitarnos la tarea de apoyarlos en el autocontrol y
autocuidado en relación a la comida en ambientes sociales?
-¿cómo educarlos para comportarse y aprender hábitos sociales acerca de cómo comer, cómo colocar el vaso en la mesa , cómo sacar las papitas en forma correcta del plato, cómo dar el espacio a los invitados y adultos mayores preferentemente?
-¿ cuando participar de la conversación y cómo expresar sus propias ideas, sentimientos y emociones acerca de los temas que se conversan?

Algunas sugerencias
Resulta contradictorio cuando se les permite a los hijos estar presentes en estos contextos de adultos y se les brinda la libertad para participar pero se les va sancionando en el trayecto porque consideramos muchas veces como padres que “no corresponde” el comportamiento social de nuestros hijos, resulta una situación contradictoria para ellos ¿No? ¿Cuál es el límite? ¿cómo darse cuenta?
- ¿cómo poder equilibrarnos y hacernos nosotros responsables de esto?
- ¿cómo poderles dar entonces reales posibilidades de aprendizaje social en nuestras vidas familiares definiendo previamente en forma clara nosotros mismos cual es el rol que queremos les corresponda?
- ¿cómo los orientamos hacia el darse cuenta de su propio comportamiento evitando que se produzca cierta tendencia del adulto a estar permanentemente “rayando la cancha”?

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